EL

ACCIÓN Nº 7
EL SEMINARIO
EL SUEÑO CUMPLIDO: ESTOY EN EL SEMINARIO

Estoy al frente de la Institución Eclesiástica. No es fácil para que una familia Liberal, logre colocar a uno de sus hijos en el seminario. Lo he logrado. Aquí entran preferencialmente los hijos de familias conservadoras, de estirpe, raza y abolengo, según las directivas del claustro. Son sus normas. Sus doctrinas. Gracias a recomendaciones de ciertas personalidades del Huila y de Bogotá logré el cupo. También me sirvió no tener antecedentes de militancias Políticas contrarias a la Iglesia Católica.
Pero mis propósitos son otros. Creo que la Iglesia no esta cumpliendo su cometido. Su objetivo de característica social, no lo veo por ningún lado. Va por otro rumbo. Y eso lo voy a confrontar en las aulas de clase. Observo un panorama gris. Al tigre no es como lo pintan, la jerarquía eclesiástica defiende otros intereses. No los postulados, ni el legado de Jesucristo, están totalmente equivocados. Vamos a ver que acontece. También el panorama político de mi país me preocupa. Las cosas no las veo muy bien. La hegemonía conservadora arremete con dureza y los liberales estamos preocupados. El futuro es incierto. Ser liberal es un pecado. Me habré equivocado de carrera? Parece que este no es mi ambiente. Lo que verdaderamente me apasiona es la actividad política. Cuando estoy aquí dentro del seminario y me despedí de mis familiares, estoy aquí ya comienzo a sentir la incertidumbre de que me he equivocado de camino en mi vida. Mis ilusiones con la carrera sacerdotal comienzan a derrumbarse.
Superado en parte el impacto inicial, me consagré a mis labores de estudiante aventajado, que sin esfuerzo asimilaba las materias del programa académico. Empero no era fácil enclaustrar mi espíritu de adolescente fogoso, con inclinación e irrefrenable a la política. Con celeridad que sorprendía a profesores y condiscípulos, me adentraban en el conocimiento del latín y las demás asignaciones que me permitirían cimentar una buena cultura humanística. Lector insaciable, Incluso en libros prohibidos, ensanchaban el horizonte de mi inteligencia con el conocimiento de la historia universal, la filosofía, la poesía. El temperamento libre de hombre batallador no podía amoldarse al ambiente clerical. La falta de prudencia para expresar opiniones y el sectarismo cerril que me embargaba, me causaba más de un problema con los profesores y los compañeros de estudio. Tales eran los más caracterizados defectos de mi personalidad, pero mi talante generoso y mi aureola de estudiante estrella me sirvieron para atenuar la fama imperante, que a otros menos brillantes les hubiese significado la expulsión.

One Response to “EL”

  1. 82-90 Lincoln Town Car Oxygen Sensor 5.0l 8 Cyl…

    An interesting post by a bloger made me ……

Leave a Reply