EN
ACCIÓN Nº 22
EN TIBACUY… CONFRONTACIÓN ARMADA
(Se produce una batalla, entre las fuerzas pertenecientes por un lado a la guerrilla liberal y por otro al ejército conservador. Tiroteo.)
Coronel Matiz.- Aquí fuimos sorprendidos y rodeados por una fuerza conservadora, tres veces mayor. Este combate ha sido encarnizado, y nosotros los liberales resistimos atrincherados en cercas de piedra, hasta que fuimos vencidos. Algunos compañeros escaparon lanzándose por los despeñaderos, otros muchos fueron muertos como ven y los demás capturados. Mis amigos Octavio, Olegario y Evaristo cayeron prisioneros. La acción esta perdida, en este momento. Pero yo, el coronel Reynaldo Matiz Trujillo, me niego a rendirme, cercado como estoy. Atrincherado sobre esta roca, no atiendo las voces que me intimidan a la rendición…
(Se produce una serie de disparos. Varias voces le gritan.)
Soldado 1.- Carajo, hagamos algo ya.
Capitán.- Este hijueputa, nos ha causado numerosas bajas.
Soldado 2.- Perro malparido.
Soldado 3.- Nos la vas a pagar.
Soldado 4.- Ya vera.
Capitán.- Tenía que ser liberal.
Soldado 2.- Para ser tan terco.
Soldado 1.- Entréguese, coronel Matiz.
Capitán.- Quiere correr con la misma suerte de sus amigos?
Soldado 3.- No los ve muertos.
Soldado 4.- Y a los otros, se los llevaron prisioneros.
Capitán.- Píenselo muy bien. (Se escuchan disparos).
Coronel Matiz.- Si son tan berracos, vengan por mí. ¡Cabrones, aquí los espero!
(Silencio prolongado. Disparos).
Que vaina carajo, se me agotó la munición. (Disparos). Ahora que voy a hacer… escapar… pero por dónde? Me tienen cercado. ¡Que batalla tan encarnizada! Tan tenaz. (Pausa) Qué será de la vida de Octavio, los hermanos Evaristo y Olegario Lara…
(Durante esta reflexión, lo toman prisionero. Tiene heridas en su cuerpo.)
Capitán.- Ríndase, coronel Reynaldo Matiz.
Soldado 1.- No tiene otra opción.
Capitán.- Al menor movimiento, lo matamos.
Soldado 2.- Como a un perro.
Coronel Matiz.- Cómo a un perro salvaje?
Capitán.- Cállese hijo de puta.
Coronel Matiz.- Soy como la liebre… astuto. (Un oficial conservador desde una roca.)
Oficial.- Tráiganlo hasta acá. (Lo llevan hasta el sitio indicado.)
Coronel Azul.- Ah, de manera que usted es el coronel Reynaldo Matiz?
Coronel Matiz.- Si. Un liberal comprometido con la causa…
Coronel Azul.- Con qué causa?
Coronel Matiz.- La justicia social… la que no tenemos en este país.
Coronel Azul.- Ah, muy envalentonado el jovencito.
Coronel Matiz.- Es la verdad
Coronel Azul.- Cuál verdad?
Coronel Matiz.- La discriminación política…
Coronel Azul.- Y?
Coronel Matiz.- A que nos tiene sometidos, ustedes los godos.
Coronel Azul.- No sea hijo de puta, coronel Reynaldo Matiz.
Coronel Matiz.- Sí. La hegemonía conservadora.
Coronel Azul.- Recuerde coronel Matiz, que este es un juicio, el que le estoy haciendo.
Coronel Matiz.- Ya me lo esperaba.
Coronel Azul.- Sin derecho a defenderse.
Coronel Matiz.- El pensamiento revolucionario de nuestros líderes liberales… tarde o temprano se impondrá, para beneficio de nuestra república.
Coronel Azul.- Líderes de pacotilla. Los exterminaremos muy pronto.
Coronel Matiz.- Viva Rafael Uribe Uribe. Viva Benjamín Herrera, caudillos de nuestro pueblo
Coronel Azul.- A propósito Coronel Reynaldo Matiz, el pueblo colombiano esta con nosotros, los conservadores. Lo sabía?
Coronel Matiz.- Lo tienen atemorizado. Pero, esta en pie de lucha. A nuestro ejército liberal, lo apoyan las mujeres, los niños, intelectuales, algunos sacerdotes, los ancianos… los hombres de verdad. El pueblo nos apoya…esta con el partido liberal.
Coronel Azul.- Quiere decir, que nosotros no somos hombres? Ya verá… soldados… colóquelo contra la peña que le sirvió de trinchera. (Lo encaminan hacia la peña). Vamos a ver, como es esta mierda… ¡Haber quién es el que manda aquí… en este momento! ¡Ordeno formar el pelotón de fusilamiento! (Los soldados se forman) Reynaldo Matiz Trujillo, coronel del ejército liberal… se le condena a ser fusilado por parte de nuestro glorioso ejército conservador… y en nombre del gobierno presidido por el doctor Manuel María Sanclemente, pero quién verdaderamente manda es don Miguel Antonio Caro. A quien obedecemos sus órdenes al pie de la letra.
Coronel Reynaldo Matiz Trujillo, se le juzga por lo siguientes actos:
1.- Por asonada y sedición.
2.- Por los estragos que nos a inflingido.
3.- Por causar numerosas bajas a nuestro ejército.
4.- Por ser un asesino en potencia.
5.- Por no atender las órdenes nuestras.
6.- Por que lo conminamos e invitamos a rendirse y no aceptó.
7.- Por que fue insolente e irrespetuoso al llevarnos la contraria.
8.- Por difundir ideas extrañas a nuestra religión católica -apostólica y romana.
9.- Por que se le notaba la calidad de persona rebelde desde el seminario.
10.- Por ser un libre pensador.
11.- Por ser un revolucionario liberal.
Exactamente por lo anterior… por propagar ideas de satanás… del diablo…
Coronel Matiz.- ¡Viva la causa liberal! ¡Viva mi partido liberal radical! ¡Viva el pensamiento revolucionario de Rafael Uribe Uribe y Benjamín Herrera! ¡Viva!
Coronel Azul.- Precisamente por lo anterior y además esto que acaba de decir, lo vamos a fusilar. Soldados… apunten… disparen… fuego. ¡Tenga hijo de puta! ¡Lo tiene bien merecido! ¡Por liberal y por hijueputa!