LA

ACCIÓN Nº 11
LA DISCUSIÓN Y DEFENSA DE SUS IDEALES
(En la rectoría)

Monseñor.- Estimado seminarista Reynaldo Matiz Trujillo… qué pasa con usted?
Reynaldo Matiz.- Monseñor Pimiento, no entiendo que me quiere decir.
Monseñor.- Bueno joven… su comportamiento… reuniones con algunos seminaristas.
Reynaldo Matiz.- Hablamos y discutimos sobre “el humanismo” El hombre frente a él.
Monseñor.- Ah! Ya entiendo.
Reynaldo Matiz.- El comportamiento de los jerarcas de la iglesia católica en el mundo.
Monseñor.- Y qué piensan?
Reynaldo Matiz.- En nuestro país, en mi amada Colombia, las cosas andan mal.
Monseñor.- Joven Reynaldo, veo que ha progresado demasiado.
Reynaldo Matiz.- Por qué señoría?
Monseñor.- Analizo que usted va más allá
Reynaldo Matiz.- Es prohibido pensar? Con todo respeto Monseñor. (Silencio)
Monseñor.- Joven, aquí en el seminario, se le recibió gracias a las recomendaciones de familias distinguidas y además conservadoras del Huila.
Reynaldo Matiz.- Por supuesto Monseñor. Estoy muy agradecido con su reverencia.
Monseñor.- Pero veo que usted no ha correspondido.
Reynaldo Matiz.- Por que me he atrevido a pensar sobre la actitud de ustedes, los jerarcas frente a la sociedad.
Monseñor.- Qué maravilla de estudiante tenemos aquí! El adelantado!
Reynaldo Matiz.- No es eso, señoría.
Monseñor.- Entonces… cómo le decimos…?
Reynaldo Matiz.- Señoría, sencillamente pienso que la jerarquía eclesiástica no está cumpliendo con su cometido.
Monseñor.- Joven seminarista usted nos viene a enseñar?
Reynaldo Matiz.- Su objetivo de característica social…
Monseñor.- Nos viene a decir cómo tenemos que actuar?
Reynaldo Matiz.- No lo veo por ningún lado. Va en contravía. Y eso lo voy a confrontar en las aulas de clase.
Monseñor.- Joven Reynaldo, usted sabe que se está exponiendo a la expulsión del seminario?
Reynaldo Matiz.- Como usted decida señoría.
Monseñor,- ¡Esto es inaguantable!
Reynaldo Matiz.- Al tigre no es como lo pintan.
Monseñor.- Joven, hable claro.
Reynaldo Matiz.- La jerarquía eclesiástica defiende otros intereses.
Monseñor.- Quiere decir que no estamos con el pueblo?
Reynaldo Matiz.- El legado o los postulados de Jesucristo están siendo tergiversados por el clero. Están equivocados.
Monseñor.- Nosotros somos los representantes de Dios en la tierra.
Reynaldo Matiz.- Qué tierra defienden ustedes?
Monseñor.- Pues toda la tierra
Reynaldo Matiz.- En Colombia, la de quién o quiénes?
Monseñor.- A las familias que tienen bienes y dan empleo… gracias a Dios.
Reynaldo Matiz.- No pues, que maravilla de empleo, Señoría.
Monseñor.- ¡Esto es el colmo!
Reynaldo Matiz.- Nosotros los jóvenes y futuros sacerdotes sentimos verdadera pasión por los humildes. Los de abajo.
Monseñor.- Nosotros también organizamos y apoyamos actos de beneficencia. Ponemos en práctica la caridad.
Reynaldo Matiz.- Tenemos que revolucionar los conceptos actuales de la iglesia católica. Al servicio de quién está? Qué intereses defienden? Está cumpliendo de manera sincera con exigir una eficaz justicia social, a los que ostentan el poder económico y político en nuestra república?
Monseñor.- Seminarista Reynaldo Matiz Trujillo, tengo motivos suficientes para expulsarlo del seminario inmediatamente. ¡Si no fuera por que es un estudiante aventajado! Qué hago Dios mío!
Reynaldo Matiz.- Señoría la caridad humilla, pero la ayuda social dignifica y resulta estimulante. La caridad se entrega discretamente, la ayuda social se da racionalmente. La caridad no hace si no prolongar las situaciones de miseria; la ayuda social la resuelve… la caridad es la generosidad de los ricos; apoyada por el clero señoría, la ayuda social remedia la desigualdades sociales. La caridad no hace sino separar aún más a los ricos de los pobres; la ayuda social eleva a los necesitados al nivel de hombres de bien. Para mí, existe una enorme diferencia entre la caridad ejercida por los más ricos, señores respetables por supuesto, y la asistencia de carácter social que el gobierno debe brindar a los pobres de Colombia
Monseñor.- Con usted es imposible dialogar! Joven Reynaldo, usted va más allá de los asuntos eclesiásticos. Me da la impresión, que se está inmiscuyendo en asuntos de política.
Reynaldo Matiz.- Reflexiones que hago señoría. Con tristeza observo como las desigualdades sociales van In Creschendo. También el acontecer político de mi país me preocupa. Las cosas no las veo muy bien. La hegemonía conservadora arremete con dureza, atropella cada vez más. No permiten… No dan oportunidades al resto de compatriotas. ¡Tenemos que hacer algo señoría!
Monseñor.- Nosotros, el clero, no nos metemos en política. Es de competencia de los partidos.
Reynaldo Matiz.- Los liberales estamos preocupados. El futuro de mi País es incierto. Vislumbro un panorama gris.
Monseñor.- No me diga joven, que ahora me resultó dizque liberal! ¡Y con referencias de familias conservadoras!
Reynaldo Matiz.- Señoría acaso, ser liberal es un pecado? Venial o mortal? (Monseñor se queda mirándolo con desconcierto y sale)

Leave a Reply